El lirismo punk de Biznaga

El pasado 20 de enero se puso a la venta el nuevo trabajo de Biznaga, titulado Sentido del espectáculo (Slovenly Recordings, 2017). Tras ese buen debut con Centro Dramático Nacional (Holy cuervo, 2014) y varios EP que también son canela fina, vuelve el lirismo de esencia costra. Los madrileños consiguen sonar auténticos y adictivos  en algo tan trillado como es el punk, al poseer algunas características más que el clásico grupo de este palo.

Biznaga
Biznaga

En Biznaga conviven dos almas bien diferenciadas y que se retroalimentan entre sí: punk y pop. Cuando los temas se alimentan del espíritu de bandas como Los Nikis, sientes que la fórmula funciona con más sentido que como simplemente el punk al uso. Ojo, no quiere decir que temas de raíz punkarra que beben de Eskorbuto o Parálisis Permanente no funcionen, pero el elemento pop está flotando por el desarrollo del disco y unas veces cuaja mejor que otras. El punto fuerte de las letras te traslada a vivencias callejeras como en Los Cachorros o Una ciudad cualquiera, con esa intro tan Boys don’t cry de The Cure.

Otras encriptadas en el contexto político-social actual como Nigredo. Estas vivencias con personajes variopintos y referencias continuas a elementos de la cultura popular nos harán meternos en el mensaje que escupe Biznaga para pedir más. Cuando esas melodías powerpop que trazan se unen con el poso punk, sientes que a la fórmula se le da un sentido y es cuando la banda madrileña consigue funcionar mejor, con temas que van como un tiro como Mediocridad y Confort. Letra y música como la de esta canción te vuelan la cabeza:

“La historia según el algoritmo de la red social
Comedia coral de esquizofrenia y capital.

¿Y si todo es prestidigitación?
¿Y si nada es real, solo un simulacro?”

Unos textos muy reveladores con los que cualquiera se puede sentir identificado. Este lirismo costra es uno de sus puntos clave y actúa como relato underground a lo largo de todo el disco. Ese contexto se ve envuelto por la actitud e intensidad que aporta la crudeza sonora del punk y a la vez por estructuras deudoras de ese rock ’n’ roll simplificado, con ese deje tan ramoniano.

Biznaga en concierto
Biznaga en concierto

También hay hueco para atmósferas tensionadas con tintes oscuros que saben incorporar muy bien para darle esas pinceladas afterpunk, tanto en los arreglos de las guitarras como con las sonoridades flamencas que ya pudimos ver en Divino Fracaso de su anterior trabajo, y aquí, con Oficio de Tinieblas. Estos elementos le aportan matices muy interesantes y rescatan parte de esa esencia experimental que estaba más presente en su primer disco. La suma de estos factores consigue aunar un punkpop canalla y gamberro que posee un espíritu autentico. En los tiempos que corren y con la sobre-exposición continua, es algo muy meritorio en algo tan machacado como el punk.

biznaga

Este Sentido del espectáculo ha evolucionado los elementos que pudimos disfrutar en Centro Dramático Nacional y nos da unos Biznaga que siguen manteniendo su empaque, energía y actitud pero apuntalando sus puntos fuertes siempre a través de su actitud punk y envoltorio powerpop.

Autor entrada: Ruido Rojo

Ruido Rojo
Fanzine radiofónico sobre géneros y grupos poco ortodoxos. Buceo en las cloacas de internet para pescar piezas musicales. Ivvox Ruido Rojo

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