La Ruidoteca Vol.V

Siesta!- Fuerza de Gravedad Absoluta

Supe que al escuchar este tema de los valencianos Siesta!, el que da nombre a su disco “Fuerza de Gravedad Absoluta” (Sonido Muchacho,2015), encajaría bien si íbamos de after, cuando los restos de nosotros mismos van a dar a la casa de algún incauto colega que es el que decide inmolarse en su propio feudo. En efecto, el sol va saliendo, la gente ríe y baila en ese ambiente de autodestrucción jubilosa, como dirían Los Voluble y El Niño de Elche. Siempre hay que hacer el ritual de esperar pacientemente a que el DJ improvisado de turno deje su hueco, hecho complicado ya que el típico flipado no se despegará tan fácilmente, está on fire.  Alrededor hay hienas con la cara desencajada, pero merece la pena intentarlo. Desde que entró nadie le dijo nada, pero llegó su momento de ir al baño. Volverá de otra  guisa. Es nuestro momento para hacernos fuertes a los mandos.

Es curioso el efecto de este tema de Siesta! sobre la gente cuando el estado de embriaguez quedó lejos para dar paso a otros  estados alterados.  Fuerza de gravedad absoluta consigue meternos en la canción desde el primer momento. El dúo valenciano sabe cómo hacer crecer este tema krautrock por capas, alternando una rítmica poderosa de las bases con atmósferas inquietantes, muy bien trazadas a través de esos fraseos crípticos de los que se nutre el tema y las guitarras noiserock. No importa su contenido. Uno se siente sucio y partícipe de la evolución del tema conforme va introduciéndose en la hipnosis innata del krautrock. Eso es lo que buscamos a las diez de la mañana, mientras alguien por fin llega con unos litros. Qué siga la Siesta!

Cave-WUJ

Una noche de hace unos años no tenía nada especial que hacer, me dijeron de ir a un concierto de unos americanos ruidosos y psicodélicos que hacían maravillas. Al no tener unas expectativas fundadas de lo que iba a ver allí, hizo que fuese con la mente vacía. Lo que yo ví esa noche en el Planta Baja (Granada) me dejó enganchado a Cave. Hubo varios momentos en que aquello se retorció de varias maneras pero me quedé con una línea de bajo y un punteo de una guitarra que gritaba como un marrano electrificado. Ese tema tenía algo abrasador. Tenía que saber su nombre.

A los pocos días me hice con los discos de la banda de Chicago. Los tres primeros son la leche.  En el disco “Neverendless” (Drag City, 2011) encontré el tema en cuestión, WUJ. Puedo decir que he hecho polvo esta canción poniéndomela de manera compulsiva en muchas ocasiones y jamás me cansaré de escuchar como ese riff repetitivo del principio, que parece poca cosa, va cogiendo forma con el soporte de esas maravillosas líneas de bajo. Al tema se le añaden teclados, con la guitarra cada vez más encabronada que sabe marcar el cambio de dinámica para que otra línea de bajo impecable marqué el punto de inflexión para que ese punteo  que escuché en su día en el Planta, se vea arropado por un espectacular Wall of sound, que se cae sobre nuestras cabezas.  

 

Autor entrada: Ruido Rojo

Ruido Rojo
Fanzine radiofónico sobre géneros y grupos poco ortodoxos. Buceo en las cloacas de internet para pescar piezas musicales. Ivvox Ruido Rojo