Atavismo – Inerte

Rascar y rascar, es algo que hay que hacer para llegar a determinados grupos que la prensa no ha sabido tratar del todo bien. Cuando digo prensa me refiero a medios más o menos generales que se nutren de grupos afines a las agencias musicales que controlan el cotarro. No vamos a descubrir ahora el meollo de la industria musical. Si molas y sabes granjearte tus contactos sonarás en radios y saldrás en las publicaciones más cool del momento. Todo lo que no sea eso, deja varados a cientos de grupos, donde en muchos casos, se encuentra también chicha realmente interesante.

Desde aquí no se deslegitima a aquellas bandas que deciden tomar la primera vía, pero sí hay que saber que aquellas que no cuentan con ese apoyo lo tienen más complicado y resultan tanto o más interesantes que aquellas que lo tienen. Sólo hay que rascar y rascar.


En ese inmenso escenario de bandas que pasan más inadvertidas están los algecireños Atavismo, que hace poco publicaron su nuevo disco Inerte (2017, Temple of Torturous) tras ese estupendo primer trabajo Desintegración (2015, Not on Label Records). Los gaditanos supieron recomponerse tras la descomposición de Mind! y Viaje a 800, presentándose como una de las apuestas más interesantes dentro del panorama del progresivo y el hardpsych. Un sonido contundente pero delicado a su vez. Es aquí donde Atavismo dibuja delicadas progresiones que saben envolvernos para meternos en el concepto de su música, compuesta por varias capas. Atavismo despierta diversas sensaciones que van desde la calidez hasta pasajes más sombríos. Este contraste de escenarios nos hará progresivamente atraparnos en la tela que tejen “Poti”, Sandra y Mateo.


El viaje por Inerte comienza con el tema “Pan y Dolor”, con esa cadencia y fuerza flamenca por la que nos zambulliremos por mellotrones y riffs en bucle para ir abriendo la hipnosis que se respira a la lo largo de todo el disco. Un tema con secuencias de acordes y arreglos que beben del progresivo andaluz de los setenta. La sombra de Triana es alargada. Es irremediable ocultar las raíces de los músicos que componen la banda gaditana. Esta combinación le sienta de maravilla. No pueden faltar los extensos jams de la guitarra de “Poti”, toda una delicia para el oído y que con “El Sueño” nos marcarán los pasos para surcar la onda lisérgica que se masca en las atmósferas de Atavismo. Una tensión que se insufla y mantiene flotando a la guitarra gracias al pálpito continuo del bajo y el trabajo sobresaliente de Sandra a la batería.


El riff retorcido de “La Maldición del Zisco” envolverá el trabajo de los sintezidadores , deudores de esa influencia del spacerock que está presente en la musicalidad de Atavismo. Tema que sabe atrapar para encarar el núcleo del disco con ese aire exótico y calmado que tiene “Belleza cuatro”, actuando como bloque de transición al cierre del disco con “Volarás”, con esa entrada épica de la percusión, que sabe entrelazarse con los sintezidadores para construir la atmósfera que progresivamente la guitarra y los juegos de voces entre “Poti” y Sandra saben poner el colofón final a esta nueva joya de Atavismo que resucita el buen sabor del legado del rock progresivo andaluz.

Post Author: Ruido Rojo

Ruido Rojo
Fanzine radiofónico sobre géneros y grupos poco ortodoxos. Buceo en las cloacas de internet para pescar piezas musicales. Ivvox Ruido Rojo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *