20 asociaciones cannabicas han cerrado en España en lo que va de año

En España ya hay más de 1.000 asociaciones cannabicas, más de la mitad están en Madrid y Cataluña. En esta última comunidad, las asociaciones cannabicas  están reguladas por ley. Pero en la capital del país no, las asociaciones están expuestas a la intervención policial y ya han cerrado veinte locales en este año vigente. 

En apenas tres años, el asociacionismo cannabico ha ha crecido considerablemente. Los clubes de fumadores de cannabis han pasado de 30 a 180. Y la Fiscalía Antidroga ha puesto las miras en ellos. La Fiscalía General del Estado dio una instrucción para que se acuse a los clubes siempre de tres delitos:asociación ilícita, tráfico de drogas y organización criminal. Los clubes de Madrid siempre son acusados de estos cargos, da igual lo que hayan hecho. Se les acusa así para que las penas sean mayores y el caso pase a la Audiencia Provincial.

La Fiscalía de Madrid siempre se persona contra los clubes hasta que consigue un acuerdo, que casi siempre implica el cierre. En muchos de estos procesos se han adoptados medidas de cierre cautelar, y eso significa la muerte para una asociación, que se ve obligada a gastar dinero a fondo perdido hasta la resolución del juicio.

Los clubes se enfrentan solos a la fiscalía, ya que no conforman un sector en sí, son asociaciones privadas cuya única relación es la marihuana.  Nadie sabe cuántos clubes hay en Madrid, tan solo una horquilla aceptada que los sitúa entre 80 y 180 locales. Algunos nunca se registran como asociación, mientras que otros tienen especial cuidado de que su nombre no aparezca en internet. Muchos presidentes de clubes no conocen a ningún otro, casi todos se enteran de los cierres por la prensa y no están federados a nivel autonómico ni nacional.

Los cierres de las asociaciones cannabicas en Madrid no están sirviendo para ejemplarizar a los demás, básicamente porque casi todos acaban en acuerdos y hay muy pocas sentencias. Lo único conocido por todos es el ‘modus operandi’ de la policía. Envían a agentes de paisano a las puertas de los clubes y registran a los socios que van saliendo: cuando han conseguido un número determinado de incautaciones, acuden con ellas al juez para que autorice la intervención. Existe un patrón común en estos casos del que huyen todos los presidentes de clubes: la masificación.

En realidad, todos estos clubes están al albur de la Fiscalía en tanto que su actividad irremisiblemente choca contra la ley. Desde que se aprobó la Ley de Seguridad Ciudadana, rebautizada popularmente como ley mordaza, es ilegal transportar marihuana en la vía pública. Habrá que esperar a que alguna de las propuestas de ley presentadas al Congreso a principios de 2017 sea aprobada para que lleguen tiempos mejores para el cannabis en España.

 

 

Autor entrada: Redaction

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